Las islas Feroe son un archipiélago de 18 islas perdido en el Atlántico Norte, a medio camino entre Escocia, Islandia y Noruega. País autónomo dentro del reino de Dinamarca, tiene apenas los habitantes de una ciudad mediana y muchas más ovejas. Se viene por paisajes que parecen inventados: acantilados verdes que caen al océano, cascadas que se lanzan al mar y pueblos de casas cubiertas de hierba.
Un archipiélago de acantilados en medio del océano
La capital, Tórshavn, se extiende por la isla de Streymoy alrededor de un barrio antiguo de casas negras con tejados de hierba, Tinganes, sede del gobierno. Las islas principales están unidas por puentes, túneles —varios bajo el mar— y ferris, así que es fácil pasar de un fiordo a otro.
Las imágenes más conocidas están a menos de una hora en coche: la cascada de Múlafossur cayendo al océano frente a la aldea de Gásadalur, el lago Sørvágsvatn que parece suspendido sobre el mar, Saksun y su laguna, Gjógv y la garganta que le sirve de puerto, el faro de Kallur en la isla de Kalsoy.
El clima es oceánico, fresco y cambiante: unos 4 °C en enero y 11 °C en julio en Tórshavn, mucho viento, niebla frecuente y lluvia más de la mitad de los días. Hay que llevar capas, chaqueta impermeable y paciencia.
Dos viajes opuestos
De mayo a agosto las noches nunca son del todo oscuras y en junio hay hasta 20 horas de luz. Es la temporada del senderismo, de los festivales (G! en julio, Ólavsøka el 28 y 29 de julio) y de los frailecillos, presentes de finales de abril a finales de agosto, con un pico en julio, sobre todo en la isla de Mykines.
De octubre a marzo quedan solo cinco a siete horas de luz y las tormentas son frecuentes. Las Feroe se convierten entonces en un destino para quienes aman los paisajes dramáticos, la luz rasante y los pueblos sin turistas, con posibilidad de auroras en las noches despejadas.
Un coche y senderos de pago
No hay vuelos directos desde España: se suele volar vía Copenhague, y en temporada Atlantic Airways también vuela directo desde París y Barcelona según el calendario. También se puede llegar en ferry desde Dinamarca con el Norröna de Smyril Line, un día y una noche de travesía.
El coche es la forma más sencilla de verlo todo; los túneles submarinos son de pago. Varios senderos cruzan terrenos privados y también son de pago (de 200 a 600 coronas según el lugar, con guía obligatorio en Mykines en verano), y desde febrero de 2026 se aplica una tasa turística de 20 coronas por noche.
Qué hacer en las islas Feroe
Información práctica
| Capital | Tórshavn |
|---|---|
| Superficie | unos 1.400 km² |
| Idioma | Feroés y danés (inglés muy extendido) |
| Moneda | Corona feroesa, a la par con la corona danesa |
| Documentación | Fuera de Schengen: DNI o pasaporte en vigor |
| Mejor época | Mayo–agosto por la luz y los frailecillos |
Explorar las islas Feroe
Preguntas frecuentes
¿Hay vuelo directo desde España?
En temporada, Atlantic Airways suele operar vuelos directos desde Barcelona; el resto del año se vuela vía Copenhague. Consulta el calendario de la compañía.
¿Hay que pagar por hacer senderismo?
En varios senderos privados, sí: de 200 a 600 coronas según el lugar (Trælanípa, Kallur, Mykines…), en línea o in situ.
¿Cuándo se ven los frailecillos?
De finales de abril a finales de agosto, con un pico en julio. Mykines es el mejor lugar, con visita guiada obligatoria del 1 de mayo al 31 de agosto.
Foto: dominio público (CC0), Wikimedia Commons