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Cascadas y pozas en el río que Rama V visitó desde 1888; su monograma grabado en una roca junto a la desembocadura recuerda aquellas estancias reales.
Selva tropical, cascadas y senderos protegidos alrededor del Khao Ra, el punto más alto de la isla, a más de 600 metros.
Templo budista de fachada blanquísima, encaramado en una colina boscosa, lejos del bullicio de las playas.
Templo en la ladera conocido por sus retiros de meditación en silencio, que conviene reservar con mucha antelación.
Colorido santuario dedicado a la diosa de la compasión, reflejo de la influencia de la comunidad china del sur de Tailandia.
Nacida a mediados de los años ochenta en la playa de Haad Rin, reúne cada luna llena a miles de fiesteros hasta el amanecer.
En la luna llena del duodécimo mes lunar, a menudo en noviembre, se depositan en el agua balsitas de flores con velas e incienso.
El Año Nuevo tailandés, a mediados de abril, combina visitas a los templos, bendiciones a los mayores y alegres batallas de agua en la calle.
La gran cita gastronómica de la noche, cerca del muelle: brochetas a la parrilla, currys, pad thai, rotis y fruta fresca a precios bajos.
Currys más picantes que en el resto de Tailandia, pescado a la parrilla, calamares y gambas de los pescadores de Chaloklum llenan las cartas de los restaurantes de playa.