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Murallas y ciudadela construidas por Vauban desde 1681, inscritas en 2008 en el Patrimonio Mundial de la UNESCO junto a otras fortificaciones de Vauban.
Web oficialwhc.unesco.org→Encendido en 1854 en la punta noroeste de la isla, se sube por sus 257 escalones; a su lado se alza la Vieille Tour de 1682.
Ruinas de una abadía cisterciense fundada en el siglo XII, erguidas sobre el mar entre La Flotte y Rivedoux.
Instalado en el palacete de Clerjotte, repasa la historia de la isla, sus fortificaciones y su vida marinera.
La aguja blanca y negra de la iglesia de Saint-Étienne servía de referencia a los marinos y domina uno de los Pueblos más Bonitos de Francia.
Los burros que trabajaban en las salinas llevaban pantalones contra las picaduras de insectos; los paseos en burro mantienen viva esta imagen.
Cofia de tela que protegía del sol a las mujeres que trabajaban en los campos y las salinas; sigue siendo un símbolo de la isla.
Los mercados diarios de temporada, como el de La Flotte con su aire antiguo, reúnen a productores de sal, verduras y ostras.
Patatas tempranas cosechadas en primavera y protegidas por una denominación de origen, deliciosas con mantequilla y flor de sal.
Las ostras afinadas en claires y la sal recogida a mano se prueban directamente en casa de los productores, en cabañas junto a las salinas.
Especialidad de Charente: mejillones colocados sobre una tabla y cocinados bajo un fuego de agujas de pino, servidos con pan y mantequilla.